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martes, 25 de noviembre de 2014

Universidad de Texas compra archivo documental de Gabriel García Márquez



El autor en su estudio privado. Fuente: http://ep00.epimg.net/cultura/imagenes/2014/11/24/actualidad/1416843920_511749_1416844342_noticia_normal.jpg


Todo el acervo documental que constituye la génesis de varias de las obras maestras de Gabriel García Márquez, fue adquirido por la Universidad de Texas, con sede en Austin. Una serie de fotografías, documentos, notas, correspondencia con autores de la talla de Kundera, Graham Greene, Fuentes, Cortázar y el líder cubano Fidel Castro, ahora hacen parte de la institución norteamericana. De igual manera dos máquinas de escribir y dos computadores Apple, manuscritos de El amor en los tiempos del Cólera, Memoria de mis putas tristes o su obra maestra más representativa, Cien años de soledad, ahora son propiedad del centro académico.

El rastro del trabajo literario del autor nacido en Aracataca en 1927, durante la escritura de sus novelas, podrá ahora ser analizada por expertos, desvelando de alguna manera el misterioso proceso creativo detrás de obras claves de su producción que influenciaron la literatura hispanoamericana. El propio García Márquez mencionó en alguna ocasión, como transcribía los manuscritos con ayuda de su esposa, Mercedes y sus amigos más cercanos, junto a quienes organizó su obra cumbre, hasta darle forma definitiva.

García Márquez revisa el manuscrito de Cien años de Soledad. 
Foto: propiedad de Harry Ranson Center. Tomada de El Pais.com

Sin embargo el escritor mostró siempre excesivo recelo acerca de su método de trabajo. Los secretos del escritor para dar forma a su gran novela, García Márquez al parecer se los ha llevado a la tumba. Era un método idiosincrático, con ingentes notas sobre la marcha y ayudado por métodos nemotécnicos, a medida que componía Cien años de soledad —amén de una tremenda disciplina característica del escritor—, hicieron que viera la luz, en 1967, esta novela que le diera fama universal además del Premio Nobel de LiteraturaLa adquisición por la Universidad de Texas, Austin, del archivo privado del único Nobel colombiano, del que aun se habla hoy tras su muerte, en lugar de agotar la curiosidad, genera más fascinación sobre la manera en la que el genio de las letras acometía su tarea cotidiana.  

«Es una lástima no tenerlo», ha dicho la ministra de Cultura de Colombia, al ser entrevistada.

No se ha revelado el monto de la operación de la venta de los documentos por parte de la familia García Barcha a la Universidad de Texas, sin embargo, la institución manifestó que parte del archivo será digitalizado y divulgado al público paulatinamente.

Entrevista a García Márquez por Germán Castro Caycedo 




sábado, 15 de noviembre de 2014

Lewis Carrol fotógrafo.


                                                                            Ilustración de Alice in Wonderland
Cuando nos hablan de Lewis Carroll, pensamos en literatura. Su nombre está asociado a libros como la saga de Alicia en el País de la Maravillas y A través del Espejo, cuyas historias se han inmortalizado a través del tiempo como obras maestras pioneras de la literatura fantástica del siglo XIX. Sin embargo, una faceta desconocida del escritor nacido en Daresbury, fue que aparte de una gran pasión por las letras y las jovencitas, también estaba el arte de la fotografía. El genial escritor británico quien además era matemático, se apasionó por esta nueva técnica, en su época, que expandía las posibilidades de expresión estética.
Aunque para la conservadora, moralista y políticamente correcta sociedad victoriana de la Inglaterra del siglo XIX, sus fotografías parecían ciertamente escandalosas por registrar en ellas niñas como Alice Lidell, quien era hija de un matrimonio amigo de Carroll, ella fue su inspiración para escribir su obra maestra Alicia en el País de las Maravillas (Alice in Wonderland). Su condición de diácono de la iglesia anglicana, le permitía hacer tomas incluso de las niñas desnudas, que sin embargo, eran tenidas en estimación por su valor artístico, pero esta característica del escritor aun en la actualidad, sigue siendo motivo de polémica.
                                                                        Lewis Carroll con su amada niña Alice
Su reputación artística e intelectual, se basa sobre todo en su obra literaria, pero sin embargo su pasión por la fotografía no era un simple entretenimiento o hobby. Carroll poseía un estudio propio de fotografía en el que pasaba gran parte del tiempo. Entre sus modelos para estudios de daguerrotipos y retratos se pueden nombrar a colegas de la importancia literaria de Alfred Tenysson y Dante Gabriel Rossetti, pintor y poeta célebre en la Inglaterra de su tiempo. Su pasión por Alice, lo llevó a plasmarla en fotografías en la plenitud de su juventud.
Desde 1856 Carroll se apasionó por la fotografía durante veinticinco años, llegando a hacer hasta tres mil registros, pero lamentablemente, solo han podido recuperarse hasta nuestra época, cerca de mil de estas piezas fotográficas. Fue por iniciativa de su tío Skeffington Lutwidge, que Lewis Carroll se aproximo al fascinante mundo de la fotografía. Su ideología estética pretendía acercarse por medio de esta herramienta de la técnica a “la divinidad de la belleza”, donde la libertad, la inocencia se conjugaban en un objeto que conseguía reflejar el estado de perfección moral, fisiológica y estética de los primeros años de juventud.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Supuesto fantasma en Plaza de Toros Santamaría de Bogotá

                                                                    Foto: Bluradio


Los novilleros que desde hace cien días permanecen en huelga frente a las instalaciones de la Plaza de Toros de Santamaría de Bogotá, afirman que una escalofriante presencia fantasmal se les viene manifestando, haciéndoles la vida imposible. El grupo, que protesta por la orden del alcalde Gustavo Petro de cerrar el tradicional espacio taurino, suele ingresar a la plaza —construida en 1928— para aprovisionarse de agua y usar los baños. Al tomarse una foto grupal durante la madrugada del 12 de noviembre, la revelación de una extraña figura vestida de túnica blanca, con lo que parece una cabeza de cerdo con inquietantes facciones humanas y que aparece junto al grupo de novilleros, hizo cundir el pánico entre ellos. Empleados y personal de seguridad de la Plaza de Toros Santamaría, afirman escuchar gritos y ver figuras extrañas en el lugar. Golpes en las puertas, pérdida y movimiento de objetos, cisternas que se bajan solas, son algunas de las escalofriantes manifestaciones de esta entidad. Aunque la ciencia ha intentado explicar la aparición de los fantasmas, como efectos de algún fallo cerebral, fenómenos electromagnéticos o simple ilusión óptica, aun en pleno siglo XXI, hacen estremecer de miedo hasta el torero más valiente. Juzguen ustedes.





martes, 11 de noviembre de 2014

La dificultad de escribir


                                                         La temida página en blanco

Generar contenido web de calidad es algo complicado. El diseño de páginas web está actualmente experimentando una suerte de gran explosión laboral, lo que hace por una parte, que crezca la oferta de escritores de contenido web, pero esto puede verse reflejado en que los textos de verdadera calidad, sean, igualmente, cada vez más escasos. Particularmente, en los casi cuatro años de trabajo en el campo del desarrollo web como redactor, puedo decir que un gran hay porcentaje de redactores que no hacen su trabajo a conciencia, perjudicando el prestigio del gremio. La subvaloración de la labor del escritor de páginas web es más evidente cada día. En parte, por altísima demanda de trabajo; también la presión, la brevedad en los tiempos de respuesta y la dificultad de conseguir textos perfectos para cada idea de negocio, hace que este sea un trabajo de alta exigencia.

¿Es fácil escribir?, preguntan muchas personas. Todo depende. ¿De qué? De lo que se quiera decir y sobre todo, cómo se dice (o se escribe). Hay días que las cuartillas fluyen en pares por horas y el tiempo vuela y no se siente; otros, cada palabra es un ascenso al Gólgota y ni los dedos, ni el cerebro, responden. ¿Habiendo tantos oficios en el mundo, por qué ser escritor? Pueden preguntarse muchos:

Hay una frase perfecta de Truman Capote, que se ajusta al oficio del escritor de páginas web o para cualquiera que se enfrenta a la página en blanco: "Cuando dios te da un don, también te da un látigo, y el látigo es unicamente para autoflagelarse".



sábado, 18 de octubre de 2014

Escritor fantasma: cómo escribir un libro 1

                   Ernest Hemingway, escritor norteamericano, alternaba su tarea como escritor con la de periodista y corresponsal de guerra


En la labor como escritor freelance, en repetidas ocasiones se reciben consultas sobre escritura de libros. Sin embargo, muchas personas tienen más buenas intenciones que una idea clara y concreta sobre su texto. Embarcarse en la escritura siempre será una actividad fascinante, llena de desafíos, frustraciones y dudas, que por ventura, gran parte de las veces, se resuelven de manera satisfactoria para el cliente y para el escritor. ¿Pero realmente en qué consiste escribir un libro?

Antes de sentarse a escribir la primera página, conviene hacer un esquema aunque sea mental del libro. Escribir sin rumbo es igual que hacerlo en un barco sin brújula ni GPS. No sabremos para donde vamos —ni siquiera de dónde venimos—. Algunas personas tienen ideas pergeñadas en cuartillas o en archivos que pretenden sean aclarados por el escritor, incluso, sin que el propio autor tenga claro a dónde quiere llegar.


El director Roman Polanski, trata el tema en su película El Escritor fantasma (2010), protagonizada por Pierce Brosnan, como un alto funcionario que contrata a Ewan McGregor para que le escriba sus memorias.

Centrarse en los puntos fundamentales del libro, como en el viejo método aristotélico de la Poética: principio-nudo-desenlace, puede ser de alguna utilidad. Pensar en el estilo de escritura: no demasiado complejo si se quiere escribir una obra de divulgación; así como tampoco falto de sustancia, ridículo, ingenuo y lleno de lugares comunes. El lector —a no ser que sea uno demasiado estúpido— agradecerá que el escritor lo tome como alguien inteligente. Por ese motivo es absurdo pretender que el escritor sea una especie de médium del autor y lea su pensamiento para saber lo que quiere.

Otro factor fundamental es el tiempo. Los libros no aparecen de la noche a la mañana debajo de las almohadas, ni bajo las piedras. Muchos pueden tomar meses, años o décadas hasta ver su forma acabada. Un libro de divulgación o información general de menos de cien páginas, con un lenguaje claro, conciso y con un estilo neutro que pueda entender cualquiera, lleva en promedio un mes para terminarse. Por el contrario, una obra narrativa o lírica, con un estilo más o menos trabajado, donde el autor quiera expresarse íntimamente, llevará mayor tiempo.


El oficio de escribir no se aprende de un día para otro. Ante todo la práctica es la maestra. Desafortunadamente para la mayoría de las personas, la labor del escritor es tenida en poca valía. Sin embargo, ¿qué pasaría si no hubiera personas que redactaran las noticias que leemos en los diarios impresos en la Internet o en los libros? No existen manuales para hacerse escritor en quince días. Cuando un libro es sacado de la manga, como los conejos de la chistera del mago, por lo general el lector juicioso se percata de que está siendo timado. Esta es la razón por la que existen los escritores. Leer o tener en nuestras manos nuestro propio libro terminado, es una satisfacción que pocas cosas en la vida pueden darnos.

Si necesita asesoría para la escritura de un libro o contratar servicio de escritor fantasma., contáctenos.


sábado, 27 de septiembre de 2014

¿Por qué se huelen el trasero los perros?





Seguramente todos hemos visto a los perros olfateándose el trasero. Sin embargo, pocas personas saben la verdadera causa de este particular comportamiento. El sentido olfativo de los perros, heredado de sus ancestros lobeznos, es incluso hasta cien mil veces más poderoso que el de los seres humanos. Puede parecer extraño, pero por medio de este mecanismo biológico, los perros al olerse el trasero, rastrean desde el tipo de alimentación, estado anímico o estado general de salud, entre otras cosas.


Uno de los focos de este intercambio químico, está localizado en las conocidas glándulas anales. Esta información bioquímica, compuesta principalmente por trimetilamina y otra serie de compuestos ácidos grasos, se altera de acuerdo a la condición del sistema inmunitario y la información genética. Pero ¿cómo es posible esto al olfatearse los perros el trasero?

La clave de este prodigioso mecanismo, se halla en los conocidos órganos de Jakobson o vomeronasal, es una especie de órgano auxiliar olfativo. Por medio de éste, algunos animales, como reptiles y mamíferos —en el caso del hombre no está muy claro si tiene alguna función específica o cómo funciona—, detectan feromonas esenciales para detectar el estado general del otro individuo.


lunes, 28 de julio de 2014

Redacción de artículos efectiva




Redactar artículos parece una tarea sencilla. Pero cuando nos hallamos ante la disyuntiva de optar por un estilo preciso, que no sature al lector con la pobreza de contenido y que mantenga la proporción de palabras necesarias para conseguir un posicionamiento web, muchas veces nos vemos en problemas.

Ante todo hay que tener presente, la claridad en el estilo y la concisión del tema al momento de redactar artículos, sean científicos, de interés general, periodísticos, literarios o académicos. Irse por las ramas o cambiar de tema cada párrafo, no ayudará mucho en la tarea de explicar un tema a nuestro lector. Evitar giros lingüísticos, anglicismos, modismos o disgrafías (k, por qué o que; z, por s o c), errores ortográficos y de sentido al redactar el artículo, darán la impresión en los lectores de seriedad al momento de publicarlo.
Escribir conlleva un equilibrio entre el estilo y el contenido, es decir, fondo y forma. Sobre todo si lo que queremos es dejar en los lectores una impresión o idea permanente, al momento redactar nuestro artículo, conviene pensarlo bien antes de sentarse a escribir cualquier cosa.



 Plagiar es la salida más sencilla pero la que más dolores de cabeza deja: queda por el suelo la reputación del redactor de artículos y además la de la página donde se publica el plagio. Posicionar una web es cuestión de tiempo. Una riqueza en contenidos de interés, un buen estilo, con amenidad y sin giros estilísticos complejos, que obliguen al lector buscar en cada párrafo una palabra desconocida en los buscadores, garantiza al menos que nuestros artículos redactados, serán legibles e interesantes. El resto hay que dejárselo a Google.

La tarea del redactor de artículos y contenido web, cada vez parece más amenazada por la incursión de tecnologías y software que quieren equiparar el ingenio de la mente humana. Sin embargo conseguir que un redactor de artículos equilibre en su medida precisa los datos claves para nuestro texto, las palabras para la búsqueda SEO, la corrección ortográfica y sintáctica que hagan que todo fluya con naturalidad dentro de un todo, probablemente no sea el fuerte de las máquinas.

La mayor satisfacción de un redactor de artículos es ver su trabajo publicado, con cientos de visitas, que mejoren el posicionamiento web y consiguan viralidad en las redes sociales, dejando ganancias a sus  clientes. La experiencia nos dice que de cada diez clientes, ocho se quejan por algún detalle en la redacción del artículo. Por eso exigirse más cada día para entregar un texto claro, fluido e interesante, debe ser la clave de una redacción de artículos efectiva. 

lunes, 14 de julio de 2014

Sobre el plagio



El plagio para muchos no es otra cosa que un préstamo, un homenaje que se hace al autor original de un trabajo para “honrarlo”, aunque de una forma bastante poco diplomática. Escribir es una de las actividades de mayor importancia para nutrir el acervo de las culturas. Un texto bien escrito puede suscitar revuelo, polémica, e incluso, desestabilizar los poderes establecidos; si se lo propone puede ser subversivo. Por otra parte, el esfuerzo requerido para escribir un buen texto —desde la redacción, hasta los muchos significados otorgados al momento de su interpretación por parte del lector—, un talento y gran originalidad, que produzca en sus receptores una reflexión, son virtudes que deberían caracterizar a un buen escritor. Todo esto se ve empañado, cuando surgen desde las hondas oscuridades de este nuevo océano de impunidades cibernéticas, los plagiarios.



Un subproducto del abusador, entendido en el peor sentido y del vulgar copista, es el plagiario. El experto en estas lides tiene un ojo de águila sobre cualquier sitio web con buenos textos, que piensa, puede usar para ascender rápidamente en la larga escalera del posicionamiento web; huelga decir, que por regla general, el mediocre ladrón casi siempre se encuentra en el último escalón de la misma. Un buen plagiario carece de escrúpulos en igual medida que en talento y habilidad escritural. Es perezoso y considera que no puede perder tiempo en minucias, como escribir de propia mano un texto: “para eso están otros idiotas útiles que trabajen para mí”, se dice. Su mayor satisfacción se da cuando los incautos lectores de web, comentan diciendo cuánta razón tiene, cuánta brillantez y profundidad tienen el autor. Desde luego, ni corto ni perezoso, da las gracias sin rubor o aspaviento alguno. Así queda rubricada la usurpación del trabajo ajeno por medio de la recepción de elogios inmerecidos.



El plagiario antes que un antisocial, es un parásito. Carece de resortes morales y es por regla general, un idiota —intelectual y moralmente—. Se burla u omite las reclamaciones del autor original del artículo, pues es tan descarado, que sabe que lo que hace no está bien y entonces se ríe de su propia ineptitud. Lo mejor que se puede hacer contra los plagiarios es fastidiarles la vida puliendo el estilo hasta sus límites. Llevando el texto original a niveles inalcanzables para su capacidad intelectual, hará que cuando el plagiario los compare con los propios, palidezca y se sienta humillado.




Avellaneda plagió a Cervantes por pura mediocridad, por la envidia que se despertó en él la genialidad del escritor complutense. Los imbéciles morirán siéndolo y muchos años después de su muerte, continuarán ostentando esa categoría. La muerte no redime la mezquindad ni la idiotez. Bien lo decía el mismo Cervantes al referirse a la verdad: «cuya madre es la historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo por venir…». La verdad caerá, tarde que temprano, sobre la cabeza de los inútiles plagiarios, para escarnecerlos por obra de su propia mano. Tengan cuidado de toparse con ellos.

lunes, 7 de julio de 2014

Muestra redacción Libro sobre obesidad junio 2014

                                                     Libro: Método para prevenir obesidad (junio 2014)